Amantes

Los amantes no sueñan con el futuro. Saben que el tiempo está ahí, a la vuelta del calendario, irreparable, irremediable. Como la fuerza que los arroja a las oscuridades, jadeantes y amnésicos.
Los amantes no hacen planes. Tienen certeza de estar ahí para el otro. Esa certidumbre existe, entre otras cosas, porque han tratado antes de ejercer la gravedad inversa, de desimantarse, de desenredarse, de desquererse. No les resulta. Estos amantes no se piden nada. O casi nada -que no es lo mismo, pero es igual. Abren la boca tímidamente para llamar al labio próximo que también llama. Huyen de todos los sitios con una mala excusa debajo de la garganta.
Los amantes son unos inmorales. Tanto que ni siquiera les duelen las culpas, ni siquiera saben que son inmorales, de tan perversos. Y sin embargo, en el fondo de la perversión, algo como una ternura desesperada conmueve a los pocos que los conocen. A su paso, las mesas se desocupan justo en los rincones menos concurridos de los bares, los meseros muestran sus sillas más recónditas y, antes de retirarse, bajan la intensidad de la luz, para dejarlos a solas con sus bailes, sus rasguños y sus maullidos. En la cercanía de los amantes el mundo se encrespa, como si el olor de las hormonas cruzara las aceras antes que ellos, y atraen el deseo de los otros, como una respuesta a su propio deseo mutuo. Las mujeres miran a los amantes y, muy a su pesar tienen siempre que pensarlos juntos. La hieren a ella a pestañazos, lo atraen a él con sus cuerpos hermosos y contenidos. Los hombres maldicen a los amantes y compiten con él para probarse a sí mismos. Pero cuando los ven juntos, acuchillándose las retinas, desnudándose y descifrándose enigmas, guardan sus espadas y se quedan en silencio.
Los amantes no mienten promesas. Son exclusivistas, sin embargo, a su modo. La pertenencia formal no la reclaman. Saben que el vínculo de ellos corre sigilosamente, por el subsuelo. Son invisibles, como los espectros de la vida y la nuerte. Corren noches enteras, atraviesan los sueños de las personas decentes, manchándoselos hasta las sábanas, hasta que en un cerebro incauto se encuentran y se aman. Se han desgarrado la piel en todos los sitios de la tierra, sin moverse de una silla, coincididos en una carta. La loca y el mago, la maga y el loco, escapados del tarot, caminando por tu ciudad, entrecortado el aliento.
Yo los conozco, a esos dos. En los besos que besan tienen siempre un sabor ajeno. Beben de un mismo vaso, se dibujan signos secretos con las manos. Nómades de punto fijo, desesperados en su fuga, los que han querido interponerse todavía están heridos. Siempre, a solas, se desenmascaran, y en esa secretud son tan resplandecientes que duelen las pupilas.
19 Salenas, treguas y catalas:
Comparto tus juicios sobre los amantes.
Intentaré salir del estereotipo, aunque era escandinava.
Un abrazo
Los amantes son libres porque no existe nada más en el mundo, que sus labios,sus manos, su piel... los amantes no necesitan nada
Al menos mientras dura el amor...
hola!
Lo que me encanta de los amantes es que viven en su mundo! no necesitan mas compañia del otro. no les importa nada mas. A pesar de que a veces los de afuera quieren entrometerse no lo pueden hacer .... ellos tienen su mundo y en el cual no caben mas de 2!
AgRAdesco tu visita!
Hace tiempo habia venido a tu blgo y me parece genial!
me encanta como escribes; como narras, como le das cuerda a tus escritos!
saludos
NOS LEEMOS!
Desenrededarse y desimantarse...
son verbos que los amantes no saben conjugar.
Celebro tu vuelta al blog !!
Besos desencadenados para ti.
Me gusta tu mirada tan poética sobre los amantes. Igualmente (sin querer ser aguafiestas), creo que lo que describís es una porción muy idílica y menor de los casos reales (siempre odié ese calificativo). Convengamos que mucha gente amante, perdura en el tiempo y es una relación tan egoísta y cínica, únicamente satisfactoria (en poquitos aspectos) que, usualmente, se mantiene por baja autoestima o conveniencia o psicopateo de ambas partes.
Lo que me gustó de tu relato es la posibilidad de ver a dos amantes, armando el mundo. Que el mundo se hiciera para ellos y sus secretos y su capacidad de prescindir del tiempo.
Un beso.
Hay un poetastro bastante ordinario que -además de quererlo, pero no por eso- ha tenido algunos destellitos, especialmente en materia de prosa. Sin embargo, hay un poemoide de su escasa autoría, que se llama Ustede y Nosotros. Como sé que políticamente eres lo que eres, me atrevo a mencionarlo, porque sé que has perdido tiempo leyendo a este señor de pluma para adolescente y del que sin embatgo no puedo renegar, porque en su momento me gustó harto. Caí en su "Táctica y Estrategia" y esas cosas. Digo todo esto porque hay un paralelo entre esto que nos muestras y esas otras palabritas benedettianas del Ustedes y Nosotros, que se puede leer en la web y que habla de que "sin sábanas da igual". Me recordaste eso, aunque en tu caso se ven las pulseras, los utensilios y los accesorios que te hacen ver delicada y suavecita.
Es rica la palabra "suavecita". Como que uno se entibia.
Jajajaja
¡Qué sentimiento maravilloso, ese! ¿no? Y qué reto mantenernos un poquito amantes, a pesar del día a día y de la realidad. Darle pausa al mundo en que le pertenecemos al otro y salir al trabajo, a la escuela... y volver otra vez, y deslumbrar.
Saludos, Xime.
Los amantes somos estrellas fugaces! que brillamos mientras dura el momento, solo para apagarnos cuando la pasion se acaba!
Bello post!
Karl
...no sé qué será pero el amOr está inundando todo...
es muy lindo ser amante...
eso de q no hay nada más, todo desaparece y se produce desesperación x estar con otro.
me gusta esa parte q dices q desaparece la moralidad...
jeje
buen blog,
saludos
uffff, nada que agregar, sólo anda a ver En la Cama, me quedé pegada con esa película, la pena se pega a veces...
saludos, cronopia y gracias por sus visitas, c.
Supongon que la historia de cada pareja de amantes es distinta. Fuera de las películas es posible sentir pasión y vivir la magia, pero también está el duro concreto.
Sin embargo me siento feliz de ser una amante de carne y hueso.
El azar algunas veces me da sorpresas tan gratas como está. Me ha gustado tu blog, vuelvo pronto.
Paz
pude bailar tu posteo. de a poco, algo entre gardel y tony bennett. pero mas que eso.
los amantes, aquellos, mueren jovenes.
Siempre los besos se sienten ajenos.
nos leemos, cronopio complice.
Agudizo los oidos y en el silencio imperfecto solo oigo gemidos de dos amantes despiadados que se refugian en el desenfrenadamente sintiendose nomás que ellos, únicos en su mundo de libertades y excesos.
amantes
amantes ideales
amantes corporales
amantes en labios de miel
amantes en sueños de incertidumbre
amantes en el desnfreno y la pasión
amantes en el silencio perfecto
amantes en busca del infinito
amantes libres de certezas
amantes déjalos ser
amantes
por cierto
tan poético el marco en el que sumerge tus palabras a la lectura perdida e ingenua, desnuda ante el incierto camino.
Mi deber es presionarte: ¡Actualízate!. (...este afán de uno por lo nuevo...)
los cronopios, los amantes, los amantes, los cronopios, loscronpiosamantes, losamantescronpios
bello
amable
hermoso
demás está invitarte, eras siempre bienvenida
gracias por la visita y los comentarios
bueno blog, entre por casualidad, quiza le interece mi fotolog esta muy relacionado con esto.
http://www.fotolog.com/cronopiando/
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