Pesadillas

"Nombres que vienen, sombras con máscaras.
Cúrame del vacío --dije. (La luz se amaba en mi oscuridad.
Supe que ya no había cuando me encontré diciendo: soy yo.)
Cúrame --dije."
A. Pizanik.
"Aquí estoy, aquí estoy", dices de noche, cuando las pesadillas. Siempre pesadillas de abandono. Siempre de partida. Siempre pesadillas de adiós. Aquí estoy. Y cada vez esa voz trayéndome de la pena a la realidad. A la madrugada en que tu pierna y mi pierna son parte de la misma trenza, en que hay un pecho en el que descansar y se puede uno reír de tanta adversidad.
Aquí estoy. Y luego, una noche, pesadillas de las que me escapo apenas, hasta abrir los ojos, y extender el brazo en una cama vacía, muda.
Constatar la realidad también como una pesadilla.
Lo que perdí tantas noches se hace día, y lo pierdo otra vez.
Me palpo, entumida y fría. Me aprieto contra mis brazos. Y me calmo a mí misma: aquí estoy.
Cronopio muerta de pena, escuchando La despedida (Shakira)
Cúrame del vacío --dije. (La luz se amaba en mi oscuridad.
Supe que ya no había cuando me encontré diciendo: soy yo.)
Cúrame --dije."
A. Pizanik.
"Aquí estoy, aquí estoy", dices de noche, cuando las pesadillas. Siempre pesadillas de abandono. Siempre de partida. Siempre pesadillas de adiós. Aquí estoy. Y cada vez esa voz trayéndome de la pena a la realidad. A la madrugada en que tu pierna y mi pierna son parte de la misma trenza, en que hay un pecho en el que descansar y se puede uno reír de tanta adversidad.
Aquí estoy. Y luego, una noche, pesadillas de las que me escapo apenas, hasta abrir los ojos, y extender el brazo en una cama vacía, muda.
Constatar la realidad también como una pesadilla.
Lo que perdí tantas noches se hace día, y lo pierdo otra vez.
Me palpo, entumida y fría. Me aprieto contra mis brazos. Y me calmo a mí misma: aquí estoy.
Cronopio muerta de pena, escuchando La despedida (Shakira)
6 Salenas, treguas y catalas:
Sábanas de amianto, pesadas como mantas, sin embargo el calor nunca llega.
Beso cronopio
Mientras, me refugio en silencio al infinito abandono de mí mismo. Y, testarudo, sigo sintiendo que abandono y me abandono, que no me doy oportunidades, que sólo me doy infinita tristeza.
RO.
ay, cronopia, me siento tan solidaria de tí, así, entumida y fría, como me he palpado yo también, idiota y desamparada. Pero también sabes cómo se entibia la piel, así también, una madrugada en que hay otra vez un pecho donde desacansar...y te puedes reír de tanta adversidad.
La vida jode, y encanta, y jode...y encanta...
pucha...que relato más triste...
como noche de invierno oscura, fria y con el alma rota.
Pero usted sabe que estas cosas que nos suceden no hacen más que reafirmarnos en lo que somos...
de seguro cruzaremos nuevas noches oscuras del alma...y nos entumiremos de frío; asi son algunas noches...,
pero prefiero eso a morirme en el vacio...sin siquiera sospechar que habrá mañana y la piel habrá de desperezarse con el primer beso reservado.
un abrazo de plaza abierta...
yupanqui en una tristísima milonga dice; no necesito silencio, yo no tengo en qué pensar. tenía, pero hace tiempo, ahura ya no pienso más.
"no es la luz lo que importa"
besos!
wow, que bello y que idintificada me siento con este relato, me ha gustado su blog, permitame visitarla mas seguido, saludos desde méxico
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