Pataleta

Diario de Xi, a los 11 años
Me gusta tanto escribir historias. Y contarlas. Y leerlas y oírlas. Me gustan y me han gustado al punto de preferirlas a ciertas realidades.
"Faire d'histoires" es, en francés, hacer una pataleta de niños. Hacer historias es, aquí y en la quebrada del ají, una pataleta contra el caos y la incomprensión. Un esfuerzo por tejer nudos para hilar realidades o fantasías.
Es la pequeñísima e insignificante rebelión que se esgrime contra el sinsentido un segundo antes de quebrarse con él los dientes. La banderita caprichosa de creer que lo que se ordena se comprende mejor.
Porque esa rara creatividad es también una gota de morfina.
La historia, real o ficcionada (siempre manipulada), es una negación salvadora, la boca que cerramos implacables frente a la cucharada insípida o amarga del devenir sin guión comprensible.
Es pedir, al final de ese plato no elegido, una ínfima golosina.
Yo, pataletosa atávica, amparo el delirio de mi lápiz en ese magnífico derecho a la rebeldía.
Es la pequeñísima e insignificante rebelión que se esgrime contra el sinsentido un segundo antes de quebrarse con él los dientes. La banderita caprichosa de creer que lo que se ordena se comprende mejor.
Porque esa rara creatividad es también una gota de morfina.
La historia, real o ficcionada (siempre manipulada), es una negación salvadora, la boca que cerramos implacables frente a la cucharada insípida o amarga del devenir sin guión comprensible.
Es pedir, al final de ese plato no elegido, una ínfima golosina.
Yo, pataletosa atávica, amparo el delirio de mi lápiz en ese magnífico derecho a la rebeldía.
Cronopio escuchando Un monde parfait (Ilona Mitrecey)
3 Salenas, treguas y catalas:
Definitivamente me autodefino ( y los demás se encargan de repetirmelo seguido) "niña caprichosa".. No hace falta explicar nada más...
es la rebelión más legítima y hermosa y productiva la de tus historias de niña sabia. Y no es sólo morfina o golosina (mira cómo riman)...es cambiar la historia.
entre las letras que (me) espero(an)están los Cuentos inolvidables según Cortázar, Escritos en la cama de la viuda, Conversaciones para solitarios de G.Marín, Triste, solitario y final de O.Soriano...
y me encantó el título de Miller, lo incluyo...
en el metro voy terminando El último encuentro, de Márai..
besos de ojoentinta
Difícil no sentirse tocado por tu post.
Hay ciertos caprichos que nos mantienen vivos. Paradoja?
Besos de capricho
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