Soledad

Porque el verdadero problema son los nombres.
El problema es que cuando te duele la soledad, casi siempre pasa que te duele una ausencia.
- ¿Ustedes están solas porque quieren, porque nadie las quiere o porque son mañosas?
Así preguntaba una esperanza el año en que la dientona y yo nos morimos. Estábamos solas porque teníamos un espacio en la panza con una huella digital. Estábamos solas porque adonde miraras veías un fantasma, porque había espejos terribles en cada esquina, reflejando lo que ya no iba a pasar.
Porque uno puede ser un circuito cortado, una conexión estropeada, una foto con palta. Uno es uno que no existe, o que se descascara, o que se arruga hasta no leerse ni una puta vocal.
Pero otras veces uno es algo mejor. Otras veces eres una novela entera, y tiene sentido. Otras veces eres una luz que se desplaza y suena. Otras veces te despiertas y hay amigos que te invitan a desayunar o libros que no te dejan dormir.
Y no te quedan ausencias en el papel mural.
Y no te queda ningún pendiente en la nómina de llantos.
Esas veces, si cierras los ojos, te encuentras a ti misma abrazándote cuando alguien te dice soledad. Entonces le soplas un beso en la nariz a esa palabreja rara, y ella se ríe contigo, calladita, y ya no grita más.
7 Salenas, treguas y catalas:
"Ahora empiezo a meditar lo que he pensado, y a verle el fondo y el alma, y por eso ahora amo más la soledad, pero aún poco." Miguel de Unamuno
Te amo, che! Sos una chica reloca.
este blog es un verdadero hallazgo.
Y la risa de la soledad es como la de los epitafios de los resucitados un poco contrariada por no ser de las más frecuentes.
Xi, te admiro el momento que pasas ahora, hacia allá me dirijo.
Besos
Este es un refugio encantador, sobretodo para los solitarios y porque no también filántropos.
'Mi corazón me duele a mí. Y no debiera dolerme a mí, porque no vive de mí, ni vive para mí' A.Porchia
Hoy mi soledad tiene nombre de niño con ojos de miel y pecas rubias en la nariz. Yo lo llamo para invitarlo a desayunar y le regalo un libro para que lo leamos juntos en una noche larga, para que no nos quede ningún llanto pendiente.
abrazo, cronopia, este post tiene mucha razón, mucha razón
croponia gracias! me encontré entre tus palabras, la lista de pendientes y la ausencia... pero por suerte también en el abrazo dulce de la soledad.
sólo podría agregar al desayuno y los libros, los lápices de colores: santo (y colorido) remedio... ellos se encargan de pintarlo todo todo! los pendientes, los ausentes, los dolores y los para siempre... desde el yeso de mi mejor amigo hasta el llanto del papel mural
:)
Publicar un comentario
<< Home